Parábola del elefante encadenado

Basándome en el entrañable cuento de «El Elefante Encadenado», escrito por el argentino Jorge Bucay, en su espléndido libro «Déjame que te cuente: Los cuentos que me enseñaron a vivir», les cuento la siguiente parábola.

Había una vez un elefante que nació en cautividad en un circo. Desde muy pequeño vio cómo lo encadenaban a un poste, junto al resto de elefantes, por lo que lo vio normal. Ya con la adolescencia se planteó que, tirando fuerte, podría arrancar ese poste y liberarse. Tiró con fuerzas, lo intentó una y otra vez, pero aquel poste no se movía. Ya desilusionado, se resignó y adoptó la creencia de que era imposible quitar el poste. El elefante fue creciendo, convirtiéndose en un imponente elefante adulto, con gran tamaño y fuerza. Pero él seguía con la creencia de que era imposible quitar el poste. Resignado, se pasaba las tardes mirando el poste y rumiando.

Un buen día se inició un pequeño incendio en el circo. Un ascua ardiendo cayó sobre uno de los elefantes que estaba más cerca de las llamas. Este dio un respingo tan fuerte que tiró del poste y lo arrancó de cuajo. Nuestro elefante, que vio la escena, pensó que a lo mejor él también podía arrancar el poste y tiró de él con todas sus fuerzas. Comprobó atónito que el poste salía con facilidad, por lo que era libre, así que salió huyendo, junto con el otro elefante, y se adentró en la jungla. Ya en la jungla, los dos elefantes se preguntaron por qué no habían intentado arrancar el poste antes. Eso les habría dado la libertad hace muchos años.

Se dieron cuenta de lo peligroso que era adoptar creencias falsas que los limitasen. Teniendo un objetivo claro, a lo mejor no se puede realizar al momento, pero con constancia, al final siempre se puede. Las etiquetas limitantes que nos ponemos impiden que mostremos todo nuestro potencial: no puedo, no se me da bien, no valgo para esto, es inútil, nadie puede, todos opinan lo mismo…

Como «meme vacuna», le propongo cambiar las etiquetas limitantes por esta idea: «quiero esto, y lo voy a conseguir tarde o temprano: soy un ser humano, y los seres humanos podemos aprender y mejorar». En mi primer libro «Scrum para No Informáticos», desarrollo este gran secreto de la humanidad: la capacidad de aprender y mejorar continuamente.

Publicado por Antonio Montes Orozco

A la hora de presentarme, creo que lo mejor es empezar por el principio. Me formé como ingeniero de telecomunicaciones y he trabajado como administrador de sistemas y programador en C++. En 2006 conocí la metodología Scrum y me he especializado en este campo, trabajando como profesional por cuenta ajena y como consultor independiente. En 2014 me certifiqué como Scrum Manager y en 2015 como practicante de Agile por el prestigioso Project Management Institute. Con el Hempo me he ido formando como coach, tanto en mi área de especialización como a un nivel más general. En 2020, obtuve el Máster «Coaching & Mentoring Fundamentals for Agile», por la Escuela Europea de Coaching de España; además, he sido certificado como coach por la prestigiosa International Coaching Foundation. Al mismo tiempo, soy escritor. Un escritor peculiar, que no se ciñe a un género concreto, sino que publica aquello que considera que puede ayudar a otras personas. Por eso he publicado dos libros dirigidos a las personas interesadas en la metodología Scrum, tanto a nivel básico («Scrum para No Informáticos») como avanzado («Agile Coaching para Scrum Masters»). También he publicado un libro de ficción sobre el estrés laboral, basado en mi propia experiencia profesional («El Ciclo del Estrés Laboral»). Pero no me he conformado con escribir libros dirigidos a profesionales. También he publicado uno dirigido a cualquier persona interesada en el sentido profundo de su vida. Se titula «Madurando Tu Fe Católica». En 2016 volví a la Fe Católica y he sentido la inquietud y la necesidad de compartir mi camino espiritual con otras personas. El resultado ha sido este libro. Lo escribí pensando en las personas que, como yo mismo, hemos sido educadas en la Fe Católica pero luego la abandonamos. Como adultos, necesitamos un mapa para reencontrarnos con ella. Pero el libro también ayudará a cualquier persona que sienta la inquietud de encontrar el sentido profundo de su vida.