Stephen Covey sostiene, en su obra «Los Siete Hábitos de la Gente Altamente Efectiva», que sin participación no hay compromiso. El compromiso no significa obedecer, sino convertir el trabajo en algo nuestro, de forma que tiremos del carro. Para comprometernos realmente con algo tenemos que participar en la decisión. Me podrán mandar que haga algo, me podrán poner un plazo, me podrán decir cómo tengo que hacerlo pero, si no he participado en la decisión, mi nivel de compromiso será nulo: ese trabajo nunca será mío, no será mi «niño». Lo realizaré llevado por mi profesionalidad y, en otros casos, por otros motivos (miedo al despido, a la amonestación, a la bajada de sueldo, etc.), aunque no habrá un compromiso real. Si veo que algo no va bien o se podría mejorar, no diré nada, pues no estoy realmente comprometido: me callaré y dejaré que las cosas sigan su curso, sin aportar mi granito de arena.
Por ello, como principio a grabar en nuestra mentalidad, debemos buscar la participación del equipo en las decisiones, para que puedan comprometerse realmente con ellas.
En un modelo democrático, se toman las decisiones por mayoría. Cuando la mayoría decide, la minoría no está representada. Como contraposición, en un modelo por alineamiento, todos aportan y suman. Se trata de un contexto abierto donde todos tienen libertad y confianza para hablar. La decisión final no representa a un grupo mayoritario, sino a todos, ya que se ha alcanzado un consenso. Si la decisión es de todos, todos están comprometidos. Puede que algún miembro del equipo no haya participado, si no tenía nada que añadir, pero sabía que tenía la libertad para hacerlo, por lo que el compromiso sigue siendo igual de firme.
En el Agilismo la participación de todos es clave. Por ello funciona tan bien, pues se consiguen equipos donde todos y cada uno de los miembros están comprometidos con el Negocio.
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Publicado por Antonio Montes Orozco
A la hora de presentarme, creo que lo mejor es empezar por el principio. Me formé como ingeniero de telecomunicaciones y he trabajado como administrador de sistemas y programador en C++. En 2006 conocí la metodología Scrum y me he especializado en este campo, trabajando como profesional por cuenta ajena y como consultor independiente. En 2014 me certifiqué como Scrum Manager y en 2015 como practicante de Agile por el prestigioso Project Management Institute.
Con el Hempo me he ido formando como coach, tanto en mi área de especialización como a un nivel más general. En 2020, obtuve el Máster «Coaching & Mentoring Fundamentals for Agile», por la Escuela Europea de Coaching de España; además, he sido certificado como coach por la prestigiosa International Coaching Foundation.
Al mismo tiempo, soy escritor. Un escritor peculiar, que no se ciñe a un género concreto, sino que publica aquello que considera que puede ayudar a otras personas. Por eso he publicado dos libros dirigidos a las personas interesadas en la metodología Scrum, tanto a nivel básico («Scrum para No Informáticos») como avanzado («Agile Coaching para Scrum Masters»). También he publicado un libro de ficción sobre el estrés laboral, basado en mi propia experiencia profesional («El Ciclo del Estrés Laboral»).
Pero no me he conformado con escribir libros dirigidos a profesionales. También he publicado uno dirigido a cualquier persona interesada en el sentido profundo de su vida. Se titula «Madurando Tu Fe Católica». En 2016 volví a la Fe Católica y he sentido la inquietud y la necesidad de compartir mi camino espiritual con otras personas. El resultado ha sido este libro. Lo escribí pensando en las personas que, como yo mismo, hemos sido educadas en la Fe Católica pero luego la abandonamos. Como adultos, necesitamos un mapa para reencontrarnos con ella. Pero el libro también ayudará a cualquier persona que sienta la inquietud de encontrar el sentido profundo de su vida.
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