La reflexión conduce al éxito y a la tranquilidad

En este mundo acelerado en el que vivimos, no tenemos tiempo para estar en silencio y concentrados. Nuestros intentos de encontrar la concentración se ven frustrados por un sinfín de interrupciones. Por ejemplo:

  • El móvil, que nos tiene martirizados por los constantes mensajes que recibimos (chats, redes sociales, noticias, esa llamada para cambiar de operadora de telefonía, etc.).
  • Las interrupciones de compañeros que vienen a nuestro sitio sin pronunciar las palabras mágicas: —¿Te puedo interrumpir?
  • El ruido alrededor nuestro, donde hay múltiples charlas que captan nuestra atención, ruidos de obras, etc.

Me voy a centrar en la importancia de buscar y proteger ese momento de silencio y concentración. Si conseguimos esos 20 minutos diarios de silencio y concentración, nos encontraremos con el primer fruto: la reflexión. Las ideas vendrán a nuestra cabeza, dando lugar a reflexiones creativas, a detectar dependencias, a verificar si las tareas están claras, y a cuestionarnos si están debidamente priorizadas. En mi segundo libro, «El Ciclo del Estrés Laboral», expongo cómo la creatividad nace de la tranquilidad y de los momentos de ocio.

El fruto de la reflexión será la aparición de dudas que habrá que trasladar al equipo, para que todos juntos participen y todos juntos se comprometan. Este sencillo acto de generar dudas y trasladarlas al equipo llevará a la fe en la metodología Agilista que estamos aplicando, pues nos daremos cuenta de que estamos detectando dependencias a tiempo, de que estamos trabajando en lo que más valor aporta, y de que estamos aprendiendo de los errores, mejorando día a día, inmersos en un Camino de Mejora Continua.

El fruto de la fe en la metodología Agilista será el cariño a nuestro equipo, pues serán los que estarán haciendo posible que el proyecto tire para adelante. Habrá veces en las que nos quedaremos contemplando cómo el equipo entra en conflicto sano, cómo llegan al consenso, y cómo ellos mismos acuerdan acciones.

Ese cariño que el líder Agilista tiene en su equipo dará como fruto el servicio al equipo. Al líder Agilista le entrarán unas ganas irrefrenables de servir a su equipo, facilitando su labor lo máximo posible, pues ese equipo, con su creatividad y su compromiso, estará llevando al éxito al proyecto. El líder facilitador es el líder promulgado por el Agilismo, así que el cariño reforzará esa idea, haciendo que el líder «desee» servir al equipo.

Y por último, el fruto del servicio al equipo será el éxito, pues el equipo maximizará el tiempo dedicado a avanzar en el proyecto. Indirectamente, se alcanzará otro fruto, que será la paz, desapareciendo las ansiedades y «eliminando el miedo de la ecuación», tal y como explico en mi segundo libro, «El Ciclo del Estrés Laboral».

Por lo tanto, si habitualmente buscamos tiempos de silencio para reflexionar sobre la marcha del proyecto, iremos un paso por delante de los acontecimientos, nos adaptaremos con flexibilidad a los cambios, constataremos que el Agilismo funciona, tendremos cariño al equipo que lideramos, y nos convertiremos en su fiel servidor. Eso conducirá al éxito del proyecto, y de ahí a la paz y a la satisfacción laboral que sentiremos.

Y ese éxito y esa paz que sentiremos se habrán alcanzado gracias a saber proteger nuestros ratos diarios de reflexión en el proyecto. Por lo tanto, el silencio para reflexionar productivamente tiene un gran valor: protéjalo, dedíquele tiempo, y anime a los demás roles del equipo a que también tengan diariamente un espacio para la reflexión.

Por ello enuncio un nuevo mantra: la reflexión conduce al éxito y a la tranquilidad.

Propongo introducir en el equipo, como «meme vacuna», la idea de que el «silencio es importante», por lo que se puede acordar una señal para manifestar que queremos estar concentrados, de forma que nos respeten ese tiempo de recogimiento y reflexión. Por ejemplo, en algunos equipos, si se coloca un peluche en lo alto del monitor, significa que esa persona está concentrada y no se la puede interrumpir. En otros equipos nos hemos fabricado carteles con la frase «Se ruega no interrumpir». Cada equipo encontrará su forma particular de proteger los ratos de concentración. La reflexión es lo que evita el temido modo de trabajo «ir como pollos sin cabeza».

Publicado por Antonio Montes Orozco

A la hora de presentarme, creo que lo mejor es empezar por el principio. Me formé como ingeniero de telecomunicaciones y he trabajado como administrador de sistemas y programador en C++. En 2006 conocí la metodología Scrum y me he especializado en este campo, trabajando como profesional por cuenta ajena y como consultor independiente. En 2014 me certifiqué como Scrum Manager y en 2015 como practicante de Agile por el prestigioso Project Management Institute. Con el Hempo me he ido formando como coach, tanto en mi área de especialización como a un nivel más general. En 2020, obtuve el Máster «Coaching & Mentoring Fundamentals for Agile», por la Escuela Europea de Coaching de España; además, he sido certificado como coach por la prestigiosa International Coaching Foundation. Al mismo tiempo, soy escritor. Un escritor peculiar, que no se ciñe a un género concreto, sino que publica aquello que considera que puede ayudar a otras personas. Por eso he publicado dos libros dirigidos a las personas interesadas en la metodología Scrum, tanto a nivel básico («Scrum para No Informáticos») como avanzado («Agile Coaching para Scrum Masters»). También he publicado un libro de ficción sobre el estrés laboral, basado en mi propia experiencia profesional («El Ciclo del Estrés Laboral»). Pero no me he conformado con escribir libros dirigidos a profesionales. También he publicado uno dirigido a cualquier persona interesada en el sentido profundo de su vida. Se titula «Madurando Tu Fe Católica». En 2016 volví a la Fe Católica y he sentido la inquietud y la necesidad de compartir mi camino espiritual con otras personas. El resultado ha sido este libro. Lo escribí pensando en las personas que, como yo mismo, hemos sido educadas en la Fe Católica pero luego la abandonamos. Como adultos, necesitamos un mapa para reencontrarnos con ella. Pero el libro también ayudará a cualquier persona que sienta la inquietud de encontrar el sentido profundo de su vida.

3 comentarios sobre “La reflexión conduce al éxito y a la tranquilidad”

  1. Totalmente de acuerdo. Estos minutos de silencio al día es lo que en otros lugares vendría a ser el mindfullness o la meditación. Permite «parar el tiempo» a nuestro alrededor, y tal y como dices, ordenar nuestras ideas sin el bullicio que nos rodea. Absolutamente recomendado comenzar a practicar esta actividad, tanto a nivel profesional como personal.

  2. Thanks a lot for taking the time to share these crucial insights. It’s always great to get new perspectives on relevant topics like this.

Los comentarios están cerrados.