Los cuatro pilares del líder excelso

Portada libro de liderazgo «Agile Coaching para Scrum Masters»

Necesito un buen líder para un equipo recién formado. Pondré un anuncio, pero ¿qué pido? Para ello, en vez de pedir desde la solución, voy a pedir desde la necesidad, tal y como explico en mi artículo: «Pedir desde la necesidad y no desde la solución». Por ello, pasemos a pensar en el equipo de alto rendimiento que necesito.

  • Un equipo comprometido. Quiero que todos tiren del carro y que todos aporten soluciones.
  • Un equipo plenamente concentrado en producir y añadir valor a Negocio. No quiero que el equipo pierda el tiempo en actividades que no aporten valor.
  • Un equipo con buen ambiente y que se sienta seguro.

Como buen agilista, ya he procurado que el equipo reúna a todos los profesionales necesarios para acometer el proyecto, pues quiero minimizar las dependencias con otros departamentos, lo que me restaría productividad.

Ya sólo me queda poner un líder que haga de catalizador del equipo. De mis necesidades, deduzco las cualidades que ha de tener el líder que busco.

  • El líder ha de tener claro que, sin participación no hay compromiso, por lo que ha de animar al equipo a participar en las decisiones, y ha de estar acostumbrado a contar con el equipo cada vez que haya que tomar una decisión. De esto hablo en mi artículo «Sin Participación no hay Compromiso».
  • El líder ha de tener claro que sin confianza el equipo no participa; que si el equipo no participa, deja de estar comprometido; que si deja de estar comprometido, los compañeros dejan de responsabilizarse unos de otros; y que si dejan de responsabilizarse, al final les importa un pepino el resultado del proyecto. Por ello, el líder ha de vigilar que haya un ambiente de mucha confianza, para evitar que el equipo entre en disfunción. De esto hablo en mi artículo «Cómo la falta de confianza se puede cargar un equipo».
  • El líder ha de tener claro que, como decía Jesús, los últimos serán los primeros, por lo que ha de ser el más humilde del equipo, y ha de ser su siervo fiel, para que el equipo se sienta seguro y libre. El líder ha de ser un excepcional oyente, que escuche con amor a su equipo, y sepa hacer preguntas poderosas que muevan a la acción. Por lo tanto, el líder ha de facilitar la labor del equipo, sirviéndolo, y abriendo su corazón con humildad y amor, para dejar que su equipo participe y proponga ideas; además, ha de ser el paraguas protector del equipo. De este hablo en mi libro « Agile Coaching para Scrum Masters».
  • El líder ha de ser una persona honorable y confiable, para ser la luz que ilumine al equipo. En muchos equipos las disfunciones comienzan por el propio líder, el cual es un dictador neandertal con nada de inteligencia emocional. Para profundizar en este tema, propongo la lectura del ameno libro «Líder007 con licencia para mandar», de Jesús Portilla Jiménez.

Ya tengo todos los requisitos del líder que busco para el equipazo que quiero construir. Esos requisitos son universales y sirven para cualquier líder de cualquier proyecto. Por lo tanto, los pilares del liderazgo excelso son:

  • Pilar 1: Guardián del Compromiso. Un equipo no comprometido con el proyecto no sirve para nada. Por ello, el buen líder ha de vigilar que el equipo que lidera esté comprometido. Y para ello la receta es sencilla: dejar que el equipo participe en las decisiones, pues el buen líder tiene grabado el siguiente mantra: «sin participación no hay compromiso». El líder excelso procura que su equipo participe en las decisiones, para obtener así su compromiso.
  • Pilar 2: Guardián de la confianza. La desconfianza lleva a la no participación. La no participación lleva a la falta de compromiso, tal y como hemos visto en el pilar 1. La falta de compromiso lleva a la falta de responsabilidad con el resto del equipo. Y la falta de responsabilidad lleva a la inatención a los resultados, por lo que ya nos da igual todo, y estamos pensando en abandonar el proyecto. Un equipo que entra en estas cinco disfunciones no sirve para nada. Para evitar la disfunción la receta es sencilla: cuidar con esmero la confianza dentro del equipo. El líder excelso crea un ambiente de confianza donde se pueden exponer con total libertad errores y discrepancias.
  • Pilar 3: Servidumbre al equipo. Tal y como nos enseñó Jesús (Mateo 20:16), los últimos serán los primeros. Él, todo un Hijo de Dios, lavó los pies a sus discípulos (Juan 13:1-17). Y en el Agilismo, se habla explícitamente del «líder siervo»(servant leader en inglés). El líder quita los impedimentos del equipo, de forma que este se dedique a lo importante, que es crear valor para el negocio. Un equipo sin un líder sirviente es menos productivo y está menos cuidado, siendo más fácil que se queme. El líder excelso es humilde y se coloca el último, para así servir al equipo.
  • Pilar 4: Honestidad y confiabilidad. Estos valores son universales, aunque haya algún neandertal por ahí que no los conozca. El líder es el referente, y su actuar ha de ser exquisito. Sin honestidad y sin ser confiable, un neandertal puede destruir el equipo en semanas, si no en horas. El liderazgo es una gran responsabilidad, y corresponde a los más humildes, honrados y confiables.

Estos cuatro pilares son necesarios e insustituibles, tal y como hemos visto. Con que caiga sólo uno de ellos, se desmorona el equipo, y por tanto la productividad.

Por lo tanto ya puedo poner el anuncio:

Se busca líder de equipo para equipo recién formado. Sus labores serán:

  • Cuidar la confianza del equipo.
  • Cuidar la participación de todos y cada uno de los miembros del equipo en las decisiones que se tomen.
  • Servir con humildad al equipo en todo lo que necesite.
  • Iluminar al equipo en todo momento con una honestidad y una confiabilidad exquisitas.

Sólo se contratarán Homo Sapiens. Abstenerse Neandertales.

Publicado por Antonio Montes Orozco

A la hora de presentarme, creo que lo mejor es empezar por el principio. Me formé como ingeniero de telecomunicaciones y he trabajado como administrador de sistemas y programador en C++. En 2006 conocí la metodología Scrum y me he especializado en este campo, trabajando como profesional por cuenta ajena y como consultor independiente. En 2014 me certifiqué como Scrum Manager y en 2015 como practicante de Agile por el prestigioso Project Management Institute. Con el Hempo me he ido formando como coach, tanto en mi área de especialización como a un nivel más general. En 2020, obtuve el Máster «Coaching & Mentoring Fundamentals for Agile», por la Escuela Europea de Coaching de España; además, he sido certificado como coach por la prestigiosa International Coaching Foundation. Al mismo tiempo, soy escritor. Un escritor peculiar, que no se ciñe a un género concreto, sino que publica aquello que considera que puede ayudar a otras personas. Por eso he publicado dos libros dirigidos a las personas interesadas en la metodología Scrum, tanto a nivel básico («Scrum para No Informáticos») como avanzado («Agile Coaching para Scrum Masters»). También he publicado un libro de ficción sobre el estrés laboral, basado en mi propia experiencia profesional («El Ciclo del Estrés Laboral»). Pero no me he conformado con escribir libros dirigidos a profesionales. También he publicado uno dirigido a cualquier persona interesada en el sentido profundo de su vida. Se titula «Madurando Tu Fe Católica». En 2016 volví a la Fe Católica y he sentido la inquietud y la necesidad de compartir mi camino espiritual con otras personas. El resultado ha sido este libro. Lo escribí pensando en las personas que, como yo mismo, hemos sido educadas en la Fe Católica pero luego la abandonamos. Como adultos, necesitamos un mapa para reencontrarnos con ella. Pero el libro también ayudará a cualquier persona que sienta la inquietud de encontrar el sentido profundo de su vida.